25 de junio de 2017

Eugenia

¿Qué eres tú, Eugenia, si te quitas el traje de madre, hija, abuela, profesora  perfecta? ¿Cuántos papeles más sabes desempeñar sin que se te altere el ánimo más de lo socialmente consentido? A veces sientes, como sentimos muchas, que somos la vida de los otros y que queda poco cuando nos quitamos esas obligaciones que nos cubren sin saber ni siquiera cómo hemos llegado a asumirlas. Pero yo sé de ti lo que veo y sobre todo lo que siento.
Sé que eres fuerte y que soportas mucho más de lo que muchas personas juntas podrían. Veo que eres hermosa porque la risa abierta que tienes es capaz de iluminar túneles . Sé que eres poderosa porque tu voz grave transmite más poderío que quien tiene cargos y medallas. Sé que eres sensible. No hace falta que digas. Sólo tienes que mirar. Sé también que eres sabia. Solo quien sabe hacer fácil lo más difícil es realmente sabio. Sé que eres humilde porque has querido aprender cuando mucha gente se vence.
Y siento que hemos estado mucho más cerca de lo que dicen las palabras. Que me ha merecido la pena un camino tan largo para llegar aquí y conocer y querer a gente como tú. Que nos hemos dicho mucho incluso cuando hemos dejado de decir. Y siento que me gusta mucho abrazarte y me va a costar dejar de hacerlo. Y siento también unos deseos enormes de haber sido, en un mundo imposible, tu alumna. Y en una nueva vida, quién sabe, compañeras médicas, tu segunda pasión, mi vocación tardía.
Hace poco me dijiste que te costaba irte. Más le va a costar a la gente del Juande. Hace falta gente de altura moral y de corazón tan grande como tú. Y llevamos un tiempo despidiendo a mujeres admirables que dejan demasiado hueco .

Así que… ¿quién eres? Lo tengo claro. Una mujer real. Una persona grande. Quién supiera o pudiera ser como tú.

23 de junio de 2017

A quienes se van, a quienes se quedan

Os vais. Muchas Demasiados. Parece que nos quedamos sin gente, vacíos de mentes pensantes, de corazones con espadas, de palabras que no se rinden. Parece que os vais a otro hemisferio. Pero es solo eso, una sensación. Habéis escrito sobre machismo, desigualdad, derechos humanos, infancia, sexualidad... Habéis gritado desde aquí. Habéis escrito desde el corazón, con rabia, con ironía, con tristeza, con sabiduría. Habéis ayudado a concienciar. Habéis disfrutado del placer de la escritura. Y todo eso queda. Así que no os vais totalmente. Pero necesitamos que os vayáis porque el mundo necesita gente como vosotros y vosotras, que se crea todo esto de la igualdad y que siga luchando. Tal vez sí os vais a otro hemisferio como han hecho quienes se fueron antes que vosotros y vosotras. Ese hemisferio nuevo puede ser realmente nuevo. Hacedlo posible.
Os quedáis. Somos poquitas personas... Pero sois grandes y tenéis fuerzas y ganas. Os necesitamos. Esto no funciona sin vuestra energía, sin la pasión que solo se tiene así a vuestra edad. Hay muchas palabras por decir, muchas denuncias que hacer, muchas cosas buenas que celebrar, muchas cadenas que romper. Y sabemos que podemos contar con vosotras, Lucía, Paula, Conchi, Nuria, Claudia Aquilar, Andrea Márquez. Y contigo, Luis.
Gracias a quienes ya se fueron pero se han quedado: Clara, Cristina, Eva, Julia, Mady, Marina, Paula y Vicky.
Gracias y mucha suerte a quienes os os vais (pero poco) y habéis dado tanto este año o incluso estos dos años: Adela, Andrea alias Figue, Andrea Caravaca, Claudia Pérez, Daniel, Fernando, Gonzalo, José María, Judit, Luna, María, Marta, Óscar, Pablo, Pastor, Santi, Sara.
Y gracias, de nuevo, a quienes os quedáis.
De todo corazón.

5 de junio de 2017

El deseo por la belleza física: La peor droga



El deseo por la belleza física podría ser considerado actualmente como una de las peores drogas que jamás ha existido; y como toda droga, cada vez se da en gente más joven, y en muchos no porque las propias niñas lo deseen. Los intentos de algunas madres de tener unas pequeñas barbies como hijas solo perjudica a las niñas.
 Entre los atributos buscados están el pelo largo y rubio, los dientes blancos (lo cual lo consiguen lavando los dientes de las niñas con lejía), pestañas largas (les ponen pestañas falsas), piel bronceada artificialmente y ojos claros. Básicamente, es una vuelta al neoplatonismo del siglo XVI, con la diferencia de que en el siglo XVI, la piel tenía que ser blanca.
  Una de las formas de incitar a buscar la belleza perfecta en niñas son los concursos de belleza infantiles, que se han vuelto un fenómeno cada vez más popular en las últimas décadas, hasta llegar a mover casi 5.000 millones de dólares cada año. 

En esta entrada voy a presentar 4 casos en que la cosa ha ido demasiado lejos:

1.Miss Tanguita: Es un concurso de belleza infantil estrenado hace 2 años en Barbosa, Colombia. Las concursantes eran obligadas a desfilar en ropa interior en una pasarela pública llena de personas adultas, entre las que se podrían encontrar incluso pedófilos. Rápidamente, el concurso recibió una oleada de críticas en redes sociales. Es una auténtica locura hacer desfilar a niñas de entre 6 y 10 años al aire libre delante de un montón de desconocidos. Se cree que niñas de esa edad no tienen conciencia de la verdadera situación, pero algunas de esas niñas pueden sufrir daños psicológicos al verse tan expuestas ante tal cantidad de gente extraña. Las madres, inconscientes de esto, las obligan a forzar una sonrisa y andar por la pasarela. Simplemente inaceptable.

2.Toddlers & Tiaras:  Conocido también como 'Princesitas', es un reality show estadounidense realizado entre 2009 y 2013, en el que 3 o 4 niñas iban de concurso en concurso. Si este programa ya debe haber sido criticado a lo largo de su duración, hubo un episodio en especial que fue fuertemente rechazado, ya que disfrazaron a una niña de 3 años de Julia Roberts en la película 'Pretty Woman'. Cabe resaltar que Roberts hacía el papel de una prostituta, y una niña de tan solo 3 años la estaba imitando.
 

3.Sarah Bush y su hija: Hace 5 años se desató la polémica cuando se conoció que Sarah Bush, mundialmente conocida como la barbie humana, le regaló a su hija de 7 años un cupón para un aumento de pechos. Cuando se enteró de que era ilegal, tuvo que obligar a la niña a esperar a tener 16. Pero al parecer no aprendió la lección, porque un tiempo después le regaló a la niña un vale por 7.000 dólares para hacerse los arreglos con el bisturí que ella quisiera. Será que la mujer no tuvo una mala experiencia con las cirujías, porque otra razón para querer hacerle pasar a su hija por lo mismo no se me ocurre.

 
4.Britney Campbell: Es una niña de 8 años cuya madre la obligaba a someterse cada 3 meses a una terapia de botox en toda la cara. Esto desató una fuerte lluvia de criticas y denuncias sobre la madre, que aún sigue yendo a juicios por el caso, pero ella no parece para nada arrepentida, pues cuando le preguntaron por qué lo hacía, ella respondió que pensaba que todas las madres deberían hacerlo. Espero que ninguna madre siga ese consejo, porque si no, me apiado de esas pobres niñas.



Tristemente, estos no son los únicos casos que se dan o han dado. Es muy injusto que esas niñas tengan que soportar a sus madres y se vean obligadas a someterse a terapias o a participar en unos concursos tan horribles. Y no solo se da en países desarrollados; también en países subdesarrollados tienen sus propias torturas para conseguir una belleza idealizada.
 
Por muy beneficioso que sea para los que mueven los hilos de este mundo, esto debe parar. Estamos provocando la aparición de enfermedades como la anorexia, que se deben sola y únicamente a la presión que sufren muchas adolescentes por estar extremadamente delgadas; además de incitar a hacer bullying a aquel o aquella que no cumpla el modelo actual de belleza.
Porque el deseo de belleza física no es más que otra droga, debemos hacer que pare.

Nuria Fernández Roca, colaboradora de Aequitas25