5 de junio de 2017

El deseo por la belleza física: La peor droga



El deseo por la belleza física podría ser considerado actualmente como una de las peores drogas que jamás ha existido; y como toda droga, cada vez se da en gente más joven, y en muchos no porque las propias niñas lo deseen. Los intentos de algunas madres de tener unas pequeñas barbies como hijas solo perjudica a las niñas.
 Entre los atributos buscados están el pelo largo y rubio, los dientes blancos (lo cual lo consiguen lavando los dientes de las niñas con lejía), pestañas largas (les ponen pestañas falsas), piel bronceada artificialmente y ojos claros. Básicamente, es una vuelta al neoplatonismo del siglo XVI, con la diferencia de que en el siglo XVI, la piel tenía que ser blanca.
  Una de las formas de incitar a buscar la belleza perfecta en niñas son los concursos de belleza infantiles, que se han vuelto un fenómeno cada vez más popular en las últimas décadas, hasta llegar a mover casi 5.000 millones de dólares cada año. 

En esta entrada voy a presentar 4 casos en que la cosa ha ido demasiado lejos:

1.Miss Tanguita: Es un concurso de belleza infantil estrenado hace 2 años en Barbosa, Colombia. Las concursantes eran obligadas a desfilar en ropa interior en una pasarela pública llena de personas adultas, entre las que se podrían encontrar incluso pedófilos. Rápidamente, el concurso recibió una oleada de críticas en redes sociales. Es una auténtica locura hacer desfilar a niñas de entre 6 y 10 años al aire libre delante de un montón de desconocidos. Se cree que niñas de esa edad no tienen conciencia de la verdadera situación, pero algunas de esas niñas pueden sufrir daños psicológicos al verse tan expuestas ante tal cantidad de gente extraña. Las madres, inconscientes de esto, las obligan a forzar una sonrisa y andar por la pasarela. Simplemente inaceptable.

2.Toddlers & Tiaras:  Conocido también como 'Princesitas', es un reality show estadounidense realizado entre 2009 y 2013, en el que 3 o 4 niñas iban de concurso en concurso. Si este programa ya debe haber sido criticado a lo largo de su duración, hubo un episodio en especial que fue fuertemente rechazado, ya que disfrazaron a una niña de 3 años de Julia Roberts en la película 'Pretty Woman'. Cabe resaltar que Roberts hacía el papel de una prostituta, y una niña de tan solo 3 años la estaba imitando.
 

3.Sarah Bush y su hija: Hace 5 años se desató la polémica cuando se conoció que Sarah Bush, mundialmente conocida como la barbie humana, le regaló a su hija de 7 años un cupón para un aumento de pechos. Cuando se enteró de que era ilegal, tuvo que obligar a la niña a esperar a tener 16. Pero al parecer no aprendió la lección, porque un tiempo después le regaló a la niña un vale por 7.000 dólares para hacerse los arreglos con el bisturí que ella quisiera. Será que la mujer no tuvo una mala experiencia con las cirujías, porque otra razón para querer hacerle pasar a su hija por lo mismo no se me ocurre.

 
4.Britney Campbell: Es una niña de 8 años cuya madre la obligaba a someterse cada 3 meses a una terapia de botox en toda la cara. Esto desató una fuerte lluvia de criticas y denuncias sobre la madre, que aún sigue yendo a juicios por el caso, pero ella no parece para nada arrepentida, pues cuando le preguntaron por qué lo hacía, ella respondió que pensaba que todas las madres deberían hacerlo. Espero que ninguna madre siga ese consejo, porque si no, me apiado de esas pobres niñas.



Tristemente, estos no son los únicos casos que se dan o han dado. Es muy injusto que esas niñas tengan que soportar a sus madres y se vean obligadas a someterse a terapias o a participar en unos concursos tan horribles. Y no solo se da en países desarrollados; también en países subdesarrollados tienen sus propias torturas para conseguir una belleza idealizada.
 
Por muy beneficioso que sea para los que mueven los hilos de este mundo, esto debe parar. Estamos provocando la aparición de enfermedades como la anorexia, que se deben sola y únicamente a la presión que sufren muchas adolescentes por estar extremadamente delgadas; además de incitar a hacer bullying a aquel o aquella que no cumpla el modelo actual de belleza.
Porque el deseo de belleza física no es más que otra droga, debemos hacer que pare.

Nuria Fernández Roca, colaboradora de Aequitas25



29 de mayo de 2017

Tan sólo 24

 24 años separan a Emmanuel de Brigitte Macron; los mismos años que a Donald Trump de Melania.


La historia de la pareja Macron es todo un escándalo amoroso. Ella era profesora de Lengua y de Teatro, de 39 años, casada y con tres hijos. Su inteligencia, su interesante conversación, sus intereses y un proyecto de final de curso hicieron que el joven estudiante de 16 años se enamorara de su profesora. Como os podéis imaginar, aquello provocó todo un boom. Los padres de Macron lo enviaron lejos de allí, pero él prometió volver a por su profesora cuando fuera un poco mayor, independiente de sus padres. Y así fue, y ahí siguen. Ella es su apoyo incondicional, toda decisión la comenta con ella, y quiere que ambos estén uno al lado del otro, ni delante, ni detrás; a la par.  
Hoy en día, el hecho de que ella tenga 24 años más sigue siendo todo un trauma para la prensa y los críticos del corazón. El aspecto jovial del presidente choca con el aspecto más “gastado” de su acompañante. Brigitte y Emmanuel Macron van contra natura; invierten el orden establecido a la hora de elegir a su compañero de vida.

En la otra cara de la moneda,  tenemos a la pareja Trump. El presidente es el que goza de 24 años más que su pareja. Pero claro: Melania aporta una cara bonita, una presencia espectacular; y entre los dos y un hijo, forman una estampa familiar modelo.
Y aquí no criticamos el aspecto de Donald Trump, ¿verdad? Que el hombre sea mayor no es criticable, es lo normal. Porque muestra la superioridad del macho, el control que tiene sobre su pareja; enseña quién tiene el poder y la voz cantante en la relación. ¿Patriarcado? Para nada.  

Probablemente estas dos parejas no sean las primeras ni las únicas en ser criticadas por los medios de comunicación; de hecho, son un caso más. Y lo que realmente se está criticando y valorando, es a las mujeres, su edad, su aspecto. Creo que debemos ser  como yogures o galletas. Llegada una fecha, mejor tirarnos a la basura porque ya no estamos buenas.

Teniendo en cuenta todo esto, ¿seremos viejofóbicos? ¿Tendremos miedo a envejecer, a perder los signos joviales que nos han acompañado a lo largo de nuestra vida?
Pues no, no lo somos. Porque no tenemos miedo de hacernos mayores. Sólo nos espanta la vejez femenina. Desde pequeñas estamos sufriendo las consecuencias de crecer. Perder la imagen de niña, de la pureza, es lo que nos hace inservible a los ojos masculinos.

La primera crema antiarrugas es como el primer tampón, signos de la edad que provocan en nosotras miedo y vergüenza, porque los años están haciendo efecto en nuestros súper cuerpos de revista.
Somos nosotras las que sufrimos la belleza como una puñalada, porque tenemos que conservarla pase lo que pase, pasen 10 o 100 años. Elimina arrugas, ojeras, patas de gallo, barriga, piernas, culo. Mantente cómo una muñequita y no estropees la imagen de tu marido  con tus años. Sé tú misma pero ni se te ocurra cumplir años. Y si lo haces, opérate o quítate de en medio porque eclipsas con tus kilos de más los cuerpos cañones de los "fofisanos" de la tercera edad que se dedican a dar patadas a un mundo ya de por sí convulso. 
Andrea Figueroa Estrada, colaboradora del grupo Aequitas25

25 de mayo de 2017

Nacido por encargo

Elton John, Michael Jackson, Miguel Bosé, Sofía Vergara, Robert de Niro y Cristiano Ronaldo, entre muchos otros, son algunas de las celebridades que han acudido a la tan extendida práctica de la gestación subrogada como medio para conseguir un hijo.

¿Qué es la gestación subrogada?

“Se la describe de muchas maneras: vientres, úteros o madres de alquiler, gestación por sustitución, maternidad subrogada. Es el proceso por el cual una mujer se compromete mediante un contrato a ser fecundada mediante una técnica de reproducción asistida, para llevar a cabo una gestación y renunciar a su hijo en favor de otros”, contesta el doctor del Hospital Universitario Central de Asturias cuando es entrevistado acerca de este tema.



En otras palabras: una mujer ofrece su cuerpo, su vida, su tiempo y su vientre, para ser portadora del hijo de otra persona a cambio de una compensación económica.

Una gran mayoría comparte la opinión de que este método es totalmente aceptable y que debería ser legalizado en países como el nuestro – donde la ley obliga a dejar constancia en la partida de nacimiento del recién nacido de la identidad de la madre biológica, a diferencia de en los países donde es más común esta práctica, que sólo figuraría el nombre del “cliente” que alquila el vientre.  Sin embargo, algo que parece tan normal, lícito y sin turbidez alguna, se vuelve todo lo contrario al ser llevado a un análisis profundo de las causas y efectos que tiene el uso de un útero de alquiler.
El procedimiento llevado acabo por las empresas que se dedican a esto es muy sencillo: en primer lugar el cliente escoge a las mujeres que por su genética (físico) tienen características más atractivas para su futuro hijo.  A continuación se procede a la fecundación artificial de las madres elegidas; que serán tratadas por psicólogos y terapeutas durante todo el embarazo para prepararlas para deshacerse de su hijo en el mismo momento en que nazca, si es que hay forma alguna de estar preparada para hacer eso. 

Hasta ahora todo bien, ¿no? Pero ¿qué pasaría si os dijera que el cliente, tras las primeras ecografías en las que se pueda apreciar la apariencia de su bebé, tiene el derecho a ordenar que aborten aquellas madres cuyos fetos no le satisfacen? Ahora no todo está tan bien.  Se puede pensar que aquellas personas que se ofrecen para este “trabajo” lo hacen con total libertad y saben a lo que se enfrentan, pero ¿realmente vamos a auto convencernos con esa pobre argumentación? ¿A caso alguien haría esto si no se viera en una situación de necesidad extrema que le obligara a tomar estas medidas?  Es exactamente lo mismo que la prostitución por “libre albedrío” – una falacia.

A estas alturas ya algunos estaréis pensando en el porqué de tanto lío, existiendo métodos alternativos como son adoptar y hacer parte de tu familia a un niño necesitado y falto de cariño.  Es aquí donde entran en juego una arcaica sociedad junto con una obsoleta legislación que dificultan enormemente, poniendo trabas hasta por el más mínimo detalle, la adopción por parte de padres solteros, o parejas del colectivo LGBT. 

Si las mentes se abrieran, la sociedad avanzara, y la gente madurara, la diferencia entre adoptar un niño para una pareja heterosexual y una homosexual sería inexistente.  Los vientres de alquiler serían innecesarios.  Muchas cosas cambiarían, y esto es sólo uno más de los muchos problemas que nos quedan por resolver.  Tenemos mucho trabajo por delante.


Aun así, si alguien sigue pensando que las madres de alquiler no son problema alguno, o simplemente no logra entender mi punto de vista, lo invito a leer esta entrevista donde queda todo mucho más claro.

Fernando del Águila, colaborador del grupo Aequitas25

24 de mayo de 2017

Hala y Saffie: ¿dos víctimas iguales?

Para Hala.

Saffie tenía 8 añitos y acudía al colegio en Lancashire. La mala suerte de estar en el sitio equivocado en el momento inoportuno se la llevó. Ella y las restantes víctimas en Manchester, aquellas que sufrieron las consecuencias del odio que carcome al mundo entero; estarán siempre presentes en nuestros pensamientos.
La cara y cruz de un acto tan atroz contra una presumible minoría de niñas y adolescentes ha sido una admirable respuesta nacional e internacional de solidaridad. Una habitación por Manchester para acoger a las personas extraviadas; héroes anónimos que se encontraban en la zona; colas y colas de donantes; complicidad con las víctimas y familiares… Una sociedad conocida por su frialdad en las relaciones personales se convierte en segundos en un ejemplo mundial de humanidad.
Y sin embargo, con cada palabra, cada acto y cada lágrima un trocito mas de mi corazón se muere. Hala no fue tan importante como Saffie. Hala tenía 8 añitos y murió en la guerra de su país, Siria. ¿La causa? La misma. Odio. ¿Su inocencia? La misma. ¿Su culpa? Ninguna. ¿La atrocidad de su muerte? Tan grave como la de Saffie y la del resto de víctimas en Manchester, Londres, Berlín, Bruselas y un largo etcétera. No recuerdo que nadie guardase un minuto de silencio por Hala. Nadie donó una gota de sangre ni dedicó unos segundos en antena en su homenaje. Nunca la dio a conocer, ni nadie nunca lo hará. Y lo que es peor: a nadie parece importarle.
Los hechos de Manchester has sido graves, muy graves. Pero no más graves que la ausencia de Hala. 
Ya basta de tanta hipocresía. Ya basta de tanta insensibilidad hacia lo que no nos toca porque está lejos. Ya basta de tanto odio. Y ya basta de combatir odio con odio. Salman fue un hijo de nuestro odio y su culpa la compartimos todos.

¿Cuántas Saffies y cuántas Halas hacen falta para que nos demos cuenta? 

Clara Marina, colaboradora del grupo Aequitas25

20 de mayo de 2017

¿Salir del armario...?

No serán pocos los que se pregunten el sentido de la celebración del orgullo LGTB hoy en día, en pleno siglo XXI. Somos tan modernos, tan tolerantes y tan respetuosos...Es cierto que en muchos países el matrimonio homosexual no sólo no está permitido, sino que es un delito que está castigado en los peores casos con la muerte y en los "mejores" con restricciones a la libertad de expresión y de asociación del individuo en cuestión. Pero no pasa nada, nosotros hemos cumplido; en nuestro país está legalizado.


Sin embargo, que algo esté permitido legalmente no quiere decir que sea aceptado por la sociedad. No tenemos pena de muerte, no somos tan sofisticados. Tenemos matones de grupos fascistas de extrema derecha que se dedican a dar palizas a personas del colectivo LGTB por el simple hecho de serlo. Dentro del marco de la tolerancia española podemos encontrar, entre otros, uno de nuestros clásicos: familias rotas por cuestiones de orientación sexual y "decepciones".

No hace falta irse tan lejos. No irse a cazar gays ni desheredar a tus hijos por serlo no es suficiente para sacarse el título de tolerancia. Sigue leyendo.


Día a día estamos rodeados de situaciones y palabras homófobas sin darnos cuenta, pasándolas por alto. 


"Yo respeto al colectivo LGTB" ¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase como garantía de tolerancia? El hecho de ser homosexual no implica que tenga que "merecer" ningún tipo de respeto especial o extra por parte de nadie. Respeta a las personas, sus orientaciones sexuales no son determinantes en este asunto.


"A mí me dan igual los gays, pero que no me miren." Estos pensamientos no sólo son homófobos, sino que además denotan cierto narcisismo. Ni hombres, ni mujeres van a colarse por ti con una mirada. 


Pero, sin duda alguna, una de las mayores evidencias de la presencia de la homofobia en nuestra sociedad es la acción conocida coloquialmente como "salir del armario". ¿Por qué? ¿Por qué si no eres heterosexual estás obligado a anunciarlo? Porque desde el mismo momento en el que nacemos, se nos asigna la orientación heterosexual, y es aquí donde está uno de los mayores impedimentos para erradicar la discriminación del colectivo LGTB. Nadie debería presuponer la sexualidad de nadie. Todos tendríamos que poder ser libres de descubrir en su justo momento (la adolescencia probablemente) qué nos gusta y qué no nos gusta, sin ningún tipo de presión o represalia. 


Finalmente, no podría olvidarse el colectivo que más discriminación sufre hoy en día: las personas transexuales. Este grupo va pasos por detrás del resto de miembros de LGTB en cuanto a igualdad y aceptación social. Todavía nos cuesta entender que la identidad de género (al igual que la orientación sexual) no se puede elegir, y no todos tienen la suerte de nacer con los órganos sexuales que corresponden a dicho género.


Efectivamente, este día sigue siendo sumamente necesario. Tras siglos de clandestinidad, los gays, lesbianas, bisexuales y transexuales reivindican el derecho de salir a la luz, de ser libres. Y orgullosos.


Luna Jiménez

Colaboradora del grupo Aequitas25

17 de mayo de 2017

Machismo a 1€

     ¡Dios mío, es una mujer! Así decidió titular su autobiografía Nancy Bird (1915-2009), una de las primeras mujeres piloto de la aviación comercial. El título es la frase que le dijo un pasajero cuando vio que era ella la que estaba a los mandos del avión. En aquella época se creía que las mujeres no tenían las aptitudes necesarias para volar, pero ¿hemos cambiado ese prejuicio? Obviamente y la vista de la imagen que ilustra esta entrada, no lo suficiente.

      Aún se considera que la profesión de piloto no es apta para mujeres debido entre otras cosas a la dificultad que tiene compaginar la vida laboral con la vida familiar, como si los hombres no tuvieran que hacerlo. Por otro lado es aceptado mayoritariamente que las TCPs (tripulantes de cabina de vuelo/azafata) tengan que lidiar con ese mismo problema; es decir, pasar el mismo tiempo fuera de casa que sus compañeras piloto, y aún así se les considere válidas para su trabajo. No ocurre lo mismo con las mujeres piloto que tiene que demostrarlo cada vez que cogen los mandos de un avión.

      Esta dificultad la vivió en primera persona Betina Kadner. Su incorporación a la aviación comercial en nuestro país no fue fácil. En 1969 con 22 años consiguió la modificación del reglamento que impedía pilotar aviones civiles a las mujeres y obtuvo el título de piloto comercial. Durante una década fue la única mujer en las cabinas de avión en España y en varias ocasiones tuvo que oír como algunos compañeros le decían por radio “Betina, a la cocina”. Ya en 1998 consiguió ser la primera mujer comandante en nuestro país pilotando un Airbus 320.

      En la actualidad, según datos del SEPLA (sindicatos español de pilotos de línea aérea), existen aproximadamente unos 6000 pilotos en España, de los que 200 son mujeres, es decir, un 97% frente a un 3%. Esta diferencia queda muy lejos de la de otras profesiones mayoritariamente masculinas en el pasado, como por ejemplo arquitectura donde el porcentaje es de 70% hombres frente al 30% de mujeres. Estas cifras subrayan la necesidad de potenciar dentro del sector aeronáutico el papel de la mujer en la aviación comercial.

      Por último, como dato esperanzador, este año en la escuela de pilotos AEROTEC de Sevilla se han matriculado 10 alumnos, de los cuales 2 son chicas. Esperemos que este número vaya incrementándose en los próximos años y cada vez nos resulte más corriente encontrarnos mujeres en la cabina de un avión.
     
        Desde aquí os invito compañeros y compañeras a dar ideas (dentro de la legalidad) de cómo hacer que quiten ese cacharrito que incita a la desigualdad de sexos y prejuicia las aptitudes de las mujeres en la aviación. Por si queréis verlo e indignaros en vivo está situado en el parque comercial Vega del Rey en Camas.

Daniel Claros Montes, colaborador del grupo Aequitas25

9 de mayo de 2017

Una de machismo con risas

Las alumnas y alumnas de 3º de ESO de PMAR han hecho algo grande. Estamos habituados a tratar, desgraciadamente, el machismo y sus muchas manifestaciones y consecuencias. Denunciamos constantemente. Intentamos concienciar. Sin embargo, este grupo lo ha hecho de otra manera: ha trabajado mucho y con constancia para hacernos caer en lo mismo a partir de una pequeña comedia. Entre planchas anda el juego, se llamaba la obra, de la Cía MisPemares. Y con la valiosa colaboración de cuatro miembros del grupo Aequitas25 se abrió el telón y empezó la magia. Nos reímos. Mucho. Pero seguro que a más de uno/a le hizo pensar... Es lo que pretendían.
Gracias desde aquí a estas personas maravillosas que nos hicieron felices durante media hora.
Gracias a Lucía, por las fotos; y a Hipólito, por el montaje.
Y, por supuesto, gracias al público. Que sin público no hay teatro.

30 de abril de 2017

Mejor no te peses...

Y vuelven. Aunque no del todo. Algo no regresa si nunca se ha ido por completo. Llámalo complejo, llámalo estilo de vida.

Nos hacen creer que los cánones de belleza han cambiado, que ahora se lleva eso de 'donde haya para coger', que las excesivamente delgadas no gustan; que estemos contentxs con nuestro cuerpo. Sin embargo, los anuncios de bikinis siguen protagonizados por modelos cuyos cuerpos no han sido conseguidos a través de la dieta que cualquiera de los espectadores puede consumir. Las tallas de ropa siguen limitando los conjuntos de los que nos podemos abastecer. Los chicos se siguen yendo con una barriga plana y unos pechos/culo bien puestos. Las chicas siguen optando por un abdomen marcado de gimnasio.

"El ideal del estético femenino actual no es no es el más saludable, según varios estudios científicos, y el Índice de Masa Corporal mejor valorado en mujeres está por debajo de los niveles sanos. Estos factores culturales influyen en que haya un incremento de los trastornos alimenticios entre los más jóvenes."

 En este reportaje de 'El País' del pasado 15 de abril de 2017, se describen numerosas situaciones donde una serie de mujeres narran su primer recuerdo acerca de la obsesión con el peso en el colegio, en casa...

"Comencé a sentir la presión antes en el colegio que en el entorno familiar, en concreto por los niños. Algunos chicos me llamaban Olivia -por la de Popeye- y algunas chicas me decían anoréxica. Solo cuando mis pechos se desarrollaron se olvidaron de los motes."- Laura, 33 años

"Recuerdo de adolescente ir a la piscina y decirle a mis amigos que me tiraran al agua como si fuera de broma para poder bañarme sin quitarme la ropa. Estaba tan acomplejada que no podía ponerme bañador. Cuando veía a mis amigas bañarse en bañador me moría de envidia. Y yo, acomplejada viva. Todavía me sigue dando vergüenza quitarme la ropa." María Isabel, 56 años

Como buena opresora, la sociedad critica a aquello fuera de los límites, ya sea por encima o inferiormente. No sólo es el caso del 'exceso' de peso, sino también de la 'carencia' de este. Gorda. Flaca. Todo daña.

Dos vocales. Tres consonantes. Cinco letras. Una palabra. Infinito daño. Todo el mundo teme una pelea, un asesinato; a la violencia física.  A mí, lo que me aterra es la verbal. Nadie es consciente del poder del que dispone al tener unos labios y unos pensamientos retorcidos para aquel que no es de su agrado. Nadie es consciente de cómo el otro puede reaccionar. Nadie es consciente de qué efectos o medidas pueden llevar a ese oyente a tomar.

Sonrisas todas las posibles, pero nunca dedicadas a uno mismo. Continua insatisfacción. Más aversión al reflejo del espejo que a esos causantes de tu problema. Tener que conformarte con eso que ves, que sobra decir que no es de tu gusto.

Sin embargo, en ocasiones ni un factor externo es necesario para el desencadenamiento de dichos juicios sobre tu persona. Y es que si una boca era peligrosa, mejor ni mencionar nuestra propia mente.
Adela García Ramírez, colaboradora del grupo Aequitas25

24 de abril de 2017

Autocoaccionadas a callar.

Si analizamos el término "violencia sexual", probablemente concluiremos que dependiendo del punto de vista desde el cual estemos trabajando, las repercusiones de este tipo de violencia son unas u otras. Pero seamos objetivos y comprendamos las bases de este sin dar tanto rodeo... "Acto sexual completado o intentado en contra de la voluntad de la víctima".

Desgraciadamente, todavía no ha llegado el momento en el que el mundo entero se acueste sin tener a ninguna mujer violada sexualmente. Pero con acciones como la de Adau Mornyang, este día aparentemente sacado de una utopía, ¡puede convertirse en una realidad!.

Para quien no lo sepa, Adau Mornyang es una modelo australiana que paralizaba el corazón de todos los espectadores de su "facebook live" del pasado martes, en el cual narraba cómo hace ya cinco años, dos "amigos" suyos, la violaron y posteriormente esta decidió callar. 
Al parecer, después de haber estado bebiendo con sus amigos, perdía el control de su cuerpo pero no el de su consciencia, por lo que perfectamente conocía todo lo que sucedía a su alrededor. 
Por esto, es totalmente imposible no echarse a temblar cuando escuchamos sus frases como "se fueron turnando" o cuando simplemente pensamos en lo que la pobre chica pasó aquella noche tan terrible intentando moverse y reaccionar sin éxito.
Aún así, no podemos quedarnos ahí, porque la crueldad en todas estas situaciones no cesa (según algunos psicólogos) jamás. Cinco años después, la modelo admite ante todos sus seguidores que no hay un día que pase sin que pensamientos sobre el suicidio recorran su cabeza y que por ello, acude a atención psicológica. 
(La pregunta que yo me hago es la de "¿acaso tiene ella la culpa de que dos inmencionables hicieran lo que hicieron?").

Continuando con la historia: al día siguiente informaba a la policía de lo ocurrido sometiéndose a pruebas de ADN, aunque posteriormente, retirando la denuncia por lo que eso podía repercutir en su imagen pública, acababa enterrando para siempre en su interior dolor, impotencia y desesperación.

Esta historia con la que todo el mundo se estremece es un bucle diario, cuyo fin no llegará hasta que todas las víctimas de esta violencia no se decidan a hablar.

Es fácil decir "¡cuéntalo!", pero no es tan fácil decidirse realmente a hacerlo. Porque pese a no tener culpa de nada, las víctimas, como la modelo australiana, tienden a creer que su imagen social acabará arruinada y que todo el mundo pensará muy mal de ellas. 
Por esto, es más importante que nunca que la sociedad decida unirse para apoyar a estas mujeres y ayudarlas a intentar superar lo que una escena tan terrible dejó marcado en su corazón.
Y que por otra parte, se pase a  intentar concienciar que se puede admirar la belleza sin necesidad de tratar de arruinarla. 
Pablo Mena Galán, colaborador del grupo Aequitas25

19 de abril de 2017

Bienvenidos a vuestra entrada.

Bienvenidos a vuestra entrada.
Esta entrada es para todos aquellos a los que Twitter, Facebook, Instagram, os han convertido en una sociedad de acosadores. De una manera u otra, estáis constantemente mirando lo que hacen o dejan de hacer los demás y publicando lo que vosotros hacéis u os gustaría hacer. Podéis construiros un perfil muy alejado de vuestro verdadero yo o simplemente podéis  ser vosotros mismos, pero estáis dentro del juego.  Observáis, criticáis, acosáis.

Nadie se libra, todos sois culpables. Quizás algunos de vosotros penséis que sois buenxs chicxs, y no os lo niega nadie, pero todos movéis alguna ficha del tablero. Tanto el que actúa, como el que se mantiene al margen para no mojarse. Una foto, una lista, comentarios; todo eso deja huella en el otro, lo deja en ridículo, o lo pone en el punto de mira.

Realmente, nadie sabe con seguridad el impacto que tiene sobre la vida de los demás las cosas que hacemos; no tenemos ni idea de cómo pueden afectarle y aun así, seguimos sin cambiar nada. Seguimos actuando igual porque nosotros no sufrimos las consecuencias.

A través de las redes sociales, los jóvenes piden ayuda a gritos, piden una búsqueda más profunda en ellos, más allá de hormonas, de enfrentamientos de institutos, de ligues… Necesitan que se reconozca su soledad, su dolor, su aislamiento. Esos sentimientos por los que todos pasamos y de los que se olvida la intensidad y pureza con las que se viven. Esos sentimientos propios de los adolescentes y que llevan a cometer locuras y errores.

“¿Y si la única manera de no sufrir, de no sentirse mal con los demás y con uno mismo es dejar de sentir? ¿Y si dejáramos de sentir para siempre?”

13 Reason Why, suicidios, violación, acoso. Miedo, rabia, impotencia, asco. Empatía, reflejo, pura realidad. Todos podemos ser Hannah Baker. Que nos quiten la mano cada vez que necesitamos el refugio y el apoyo de los nuestros. Todos podemos pensar que el problema es que no somos lo suficientemente buenos para los demás como para merecer su ayuda. Pero todos podemos ser una razón. Un protagonista en las cintas de alguien, una causa. Y podremos saberlo o no. 

Andrea Figueroa, colaboradora del grupo Aequitas25

14 de abril de 2017

La Pasionaria

            En la Semana Santa de hace 99 años era publicado en la prensa obrera un artículo titulado El minero vizcaíno, firmado bajo el seudónimo de “La Pasionaria”, elegido por la propia autora, debido a las fechas en que se encontraban.

            Se trataba de Dolores Ibárruri, una joven nacida en Gallarta (Vizcaya), el 9 de diciembre de 1895. Proveniente de una familia de mineros, había querido ser maestra, pero sus problemas económicos le impidieron continuar sus estudios. Siendo aún adolescente, empezó a trabajar como sirvienta y no tardó mucho en casarse.

            Por razones del azar, su marido, Julián Ruiz Gabiña, era un líder minero socialista y ella pronto empezó a interesarse por el marxismo. Oponiéndose al destino de esposa-esclava que la sociedad le tenía reservado, se implicó en los movimientos obreros y en la política, publicando artículos y participando en revueltas, lo que le llevó a visitar la cárcel en varias ocasiones.



            Ya en la II República, se trasladó a Madrid para trabajar en Mundo Obrero, el periódico del Partido Comunista Español (PCE), del cual era miembro y por el que llegó a ser diputada. Poco después de la fundación de la Unión de Mujeres Antifascistas, fue nombrada presidenta y no tardó en divorciarse de su marido, gracias a la recién entrada en vigor Ley del Divorcio.

            Una vez estallada la Guerra Civil Española, se convirtió en una defensora férrea de la República frente al bando nacional. Triunfaron sus discursos de ánimo a las tropas republicanas, como el famoso “No pasarán” del 19 de julio de 1936 (un día después del golpe de Estado) por la defensa de Madrid, y también destacaron aquellos en los que solicitada la ayuda de países vecinos, como Francia, desgraciadamente sin mucho éxito.

            Tras la derrota, se vio obligada a exiliarse. Llegó a la URSS, lugar de origen del pensamiento que la había “enamorado” en su juventud. A pesar de perder a su hijo en la Batalla de Stalingrado, siguió defendiendo a capa y espada los ideales comunistas, incluso después de su vuelta a España el 13 de mayo de 1977. A lo largo de los años de exilio, fue ocupando diferentes cargos dentro del PCE e incluso llegó a ser nombrada presidenta en 1960. Ya en España, volvió a ser elegida diputada a Cortes por Asturias y continuó implicada en política (aunque más simbólicamente) hasta el día de su muerte, el 12 de noviembre de 1989, a los 93 años de edad.



            Sé que a muchos de los que lean esta entrada, sobre todo los que vieron en directo, por televisión, el anuncio de la muerte de Franco, les habrán contado que los comunistas (o los rojos, en general) tienen cuernos y rabo. Pero no quiero escribir de política, sino de una mujer que defendió los derechos de las mujeres y sus ideales frente a una sociedad y una época que estaban totalmente en su contra. Por esta razón, creo que Dolores Ibárruri merece, más que muchos otros, aparecer en los libros de Historia de los institutos. Y también ser conocida por aquellos a quienes en su adolescencia les fue ocultada la Historia de España del siglo XX antes de Franco, a quienes les prohibieron aprender del pasado con el fin de que solo apoyaran al régimen instaurado, a quienes nunca vayan a saberlo porque no quieren estudiar segundo de Bachillerato y esos años siguen siendo un tema tabú en nuestra sociedad (por mucho que nos neguemos)… En definitiva, a quienes les han robado la libertad de conocer su Historia.


Judit Fernández Roca, colaboradora del grupo Aequitas25