29 de octubre de 2015

There's room for more of us at the top

    It is said that one night that Michelle and Barack Obama went out for dinner, the owner of the restaurant they attended asked their bodyguard to let him meet the first lady. He acceded and they talked for a while; when the man left, Barack asked her who he was and why he wanted to talk to her. She told him that the owner had been her boyfriend when she was young. The president found it very funny; <<Then -he claimed- if you had married him instead of me, you would be this restaurant's owner nowadays!>>. Michelle rapidly answered: <<No honey, if I had married that man, he would be president of the USA nowadays>>.
This anecdote suddenly became famous, triggering a huge number of debates online and leading lots of headlines, accompanied with phrases such as "The other side of the G-8 Summit" or "Michelle Obama, the president-maker". Nevertheless, the most significant one to me was, "Behind every great man there is a great woman". 

    This expression is deceptive: although it seems to put women at the same level as men and empower them, what it really does is to push them into the background, one step behind the male collective. It literally means that women's place, as human beings, is behind men, not next to them as equals.
    Before being the first lady, Michelle was also deep into politics, leading the Planning and Development Department in the government of Chicago, but she had to abandon her political career so that her husband could develop himself professionally. It is hard to believe that Barack was actually her intern when they met, and he has reached a higher position than her. Michelle Obama's story is the same as many women’s: the story of women with vision, talent and vocation for the government of human societies who can't reach their goals.
    These women are victims of a stupid discrimination caused by the fact that they have virtues which are applauded in men: a man who has initiative he is a leader, but a woman who has it is bossy; if a man takes measures against something he has character, but if a woman does it she is on her period. Any woman who stands out in the world of politics is attacked (physically or verbally) because of incoherent gender roles.
    I'll talk about numbers now, due to the fact that it is the only way to make unaware people see that sexism EXISTS and make them analyze their surroundings. According to studies made by UN Women (http://www.unwomen.org/en), we can only find 13 countries out of 200 whose government is led by women, and there are only 11 who are actual presidents. We can also say that, although the number of women in parliaments has been doubled, they just constitute a 22%. Another surprising fact is that the country where there are more female members in this institution isn't in Europe but in Africa: I'm talking about Rwanda where women have obtained the 63'8% of the seats. That is a proof that us, the Europeans, are not as advanced in this subject as we think we are.
     There aren't any laws in democratic countries that ban female participation in politics, but the reality is that when we take a look at the upper managers in any discipline, they are headed by men. ELLE magazine decided to do something in that regard initiating the More Women campaign, headed by a great video (click here to watch it:  http://www.elle.es/lo-mas-elle/ocio/mas-mujeres-elle-uk). "There's room for more of us at the top" proclaims the British edition with the hashtags #MoreWomen and #ELLEFeminism.
      I think a lot about misogyny in politics, trying to find where it comes from: do they hate us because we have vaginas or because we have ideas? How is this world going to move forward to peace if we are oppressing our equals? There is one clear thing: if humanity wants to fly, it requires two hard-working wings, both genders, and the global awareness that women's values and capacities can change the world, and we will.
Marina León Jiménez,collaborator of the Aequitas25 group 
   


    




27 de octubre de 2015

La mujer y el arte

El Vals de Camille Claudel
Aunque el  arte engloba muchos tipos de trabajos, como pueden ser  el cine, el teatro, la escritura, la escultura o la pintura, hoy hablaré de la presencia de la mujer en estos dos últimos ámbitos

Muchas personas en esta sociedad, pleno S.XXI, creen que el machismo ha desaparecido en el ámbito laboral, y no es así, aunque si es verdad que se ha trabajado y con ello, se han conseguido muchos avances en este problema; pero que algo avance no significa que desaparezca y en este caso no ha cambiado casi nada. Si el mundo del arte ya es difícil de  por sí, a una mujer se le hace mucho más duro ya que se le ha dado desde siempre una importancia mayor a artistas masculinos sin saber que las mujeres también han hecho historia en este ámbito tan complicado como puede ser el del arte.

Muchos conoceréis grandes artistas como Dalí, Miguel Ángel, Bernini… y muchos más personajes característicos en el mundo del arte; pero claro, todos masculinos. Ahora tomaos un tiempo y pensad: ¿sabríais nombrarme alguna maestra en la pintura o la escultura? Y es que es indignante que grandes artistas como Tamara de Lempicka, Artemisia Gentileschi (pintoras rusa e Italiana), o  Louise Bourgeois (escultora francesa), queden en la sombra.
Young lady in green, de Lempicka
Lempicka durante los felices años veinte destacó con un estilo figurativo, geométrico y glamuroso. Es la retratista más importante del Art Decó con preferencia por las figuras femeninas, el lujo, la moda y el erotismo. Al trasladarse a Estados Unidos pierde el favor de la crítica más interesada en las vanguardias. Una Femme fatale superficial y clasista cuya indiferencia por el movimiento feminista y los ambientes intelectuales es mutua.

Artemisia aprende el oficio en el taller de su padre, Orazio Gentileschi. Pintora de la escuela de Caravaggio, con un claroscuro más acenturado y dramático, es apreciada entre los grandes artistas de su época por sus retratos y escenas con heroínas bíblicas. Se convierte en pintora de la corte y es la primera mujer en ingresar en la Accademia del Disegno de Florencia.
425px-Susanna_and_the_Elders_(1610),_Artemisia_Gentileschi
Susana y los viejos - Artemisa
Bourgeois nutre su creatividad artística con los traumas infantiles de su infancia y las emociones reprimidas. Es considerada la madre del confessional art y una de las artistas fundamentales del siglo XX. Otros temas recurrentes en su obra son el cuerpo humano, la arquitectura, la memoria, la sexualidad y la fragilidad.
Maman - Louise Bourgeois (1999)
Tanto estas como muchas más mujeres han sido grandes artistas, y nunca han sido reconocidas como merecían, o por lo menos, como lo ha sido los hombres.

Esto también podemos verlo reflejado, como he podido comprobar a lo largo de los años, en los libros de historia del mundo contemporáneo o historia del arte, en los que siempre, se hace referencia a grandes escultores y pintores y nunca, o casi nunca, a alguna artista.

Ahora bien: ¿podemos seguir diciendo que la desigualdad ha desaparecido?

Alicia Arias, colaboradora del grupo Aequitas25




26 de octubre de 2015

Rosa


¿Qué os puedo decir de Rosa? Para empezar, que la vais a echar mucho de menos. Sí,  ya sé que este instituto está acostumbrado a jubilar a bastantes profesores y que, cada uno que se va, deja tras de sí un buen número de compañeros que lo recuerda con afecto, y un pequeño vacío en muchos de nosotros, aunque luego la vida y el trabajo sigan como si tal cosa.
Pero Rosa es especial…Sí,  ya sé también que diréis ¿y tú qué vas a decir si eres su amiga? Pues lo mismo  que diría cualquier persona menos parcial: Rosa llena  mucho espacio en nuestros corazones  porque pertenece a ese tipo de personas que siempre tienen una sonrisa para todos, que saben escuchar, que ayudan incondicionalmente, que nunca te fallan cuando las necesitas. Es una suerte tener a alguien así en el lugar de trabajo y es duro prescindir de un lujo semejante…
Para mí,  Rosa es mucho más que una compañera de trabajo. Es mi amiga. Hoy día la palabra “amistad” está muy devaluada: cualquiera tiene cientos de amigos en las redes sociales, por ejemplo. Pero yo le doy un valor especial porque soy muy anticuada. En la vida he tenido tres etapas de amigos: los de la infancia, los de la adolescencia y los de la madurez. Estos últimos son muy pocos  y muy valiosos: cada uno de ellos forma parte de mi “otra familia”, sin lazos de parentesco o contratos legales, pero imprescindibles. Ahí está ella.
Rosa es algo más que una amiga; es casi como una hermana mayor que me mima, me cuida y actúa además como mi “Pepito Grillo”, la voz de mi conciencia... Llegó a mi vida porque llevaba años pidiéndosela a los Reyes Magos: “Para este año solo me pido que me  llegue una compañera de Departamento que sea mi amiga”, y en 2002 los Reyes Magos me la trajeron. Desde entonces no me he atrevido a pedirles nada más,  porque no se debe abusar de la buena suerte.
Desde que llegó a mi vida somos “de la familia”, en el sentido literal. Nos han pasado muchísimas cosas: nos hemos reído mucho y también hemos llorado juntas a moco tendido en más de una ocasión sin que nadie nos viera. Y hemos vivido muchas aventuras, dentro y fuera del Juande: viajes, muchas juergas y mucho trabajo,  sofocones, sorpresas, secretos y confidencias; en definitiva, mucha vida. Compartir con ella la “terrible” experiencia de nuestros tres años en la Dirección es una demostración ante mí misma de cuánto la quiero: jamás habría aceptado meterme en un lío así por ninguna otra persona.
A partir del 2 de noviembre cada mañana, cuando llegue al Juande, me sentiré sola aunque la sala de profesores esté repleta. Las clases se me harán más largas, los recreos más aburridos  y pasará mucho tiempo hasta que me adapte a la idea de que es definitivo. Vamos, una versión ampliada de lo que os pasará a algunos de vosotros… Y encima, no podré permitirme el lujo de estar triste porque ¿qué clase de amiga se apenaría de la felicidad inmensa de alguien que por fin ha conseguido llegar (y además sana y salva) a la soñada  y por tres años postergada jubilación? Pues eso: tendré, tendremos, que estar contentos por ella, y aguantarnos, claro.

Y en mi caso quiero recordar que soy una persona con mucha suerte: aunque ya no esté en el instituto, Rosa seguirá, siempre, siendo una parte imprescindible de mi vida.

Eva Mª Márquez Cárdenas

24 de octubre de 2015

Soy machista. ¿Y tú?


Hace un par de semanas leí un artículo que me llamó poderosamente la atención. Tenía el lenguaje fresco que solo se puede tener con veintipocos años y la claridad y madurez que solo es posible en una persona inteligente y sensata. Realmente me encantó. Y me hizo pensar sobre mis propias actitudes, mi experiencia y mi realidad. El chico (permíteme la confianza, @potoma) confesaba que era machista y feminista a la vez y se explicaba. No os cuento más porque pretendo que lo leáis y que, como muchos y muchas ( yo incluida), penséis.
Tengo fama de feminista incluso radical. Me hace gracia por el desvirtuamiento que se está haciendo últimamente de este término. No hace mucho que me declaro públicamente feminista. Antes, como la mayoría, me negaba por ese repelús que nos producen las etiquetas a la gente individualista. Ahora lo reconozco y lo repito y estoy metida hasta el cuello en una lucha diaria contra machismo, micros, macros, post y prefijos varios. 
Pero nada más leer el artículo me di cuenta de que yo también. No puedo dejar de ser machista. Tantos años de educación patriarcal dejan huella. Y pensando pensando caí en la cuenta de la cantidad de pensamientos y actitudes inconscientes machistas que aún están dentro de mí. No pasa nada. No me voy a rajar en canal. Creo que lo importante es pararse y pensar y seguir batallando por la igualdad real.
Hoy estoy tontona: han matado a una mujer y ayer a otra. Bueno, se han muerto, dicen los medios... Y este es el final trágico de un machismo recalcitrante que una inmensa mayoría se empeña en perpetuar. Por eso he pensado que era un momento oportuno para darle las gracias al autor del artículo. Porque en él rinde homenaje a quienes se dejan la piel por luchar abiertamente en las redes. Y porque ha tenido la honestidad y la valentía de declarar abiertamente lo que muchos nos negamos a ver. Gracias, sin nombre, por escribir y por dejarnos insertar tu artículo en este blog. Aunque seas un vago, sigue sacando provecho de esa pereza creativa.
"Quiero empezar mi tercer curso en Sevilla Actualidad confesando que soy un machista. Sé que lo soy porque, desde hace un tiempo, además de machista me considero feminista. Así que ahora creo que soy machista y feminista todo a la vez, una cosa muy loca pero que tiene su explicación." El artículo empieza así. Sigue leyendo en este enlace
Gracias de nuevo al autor y a su representante legal por darnos permiso para publicarlo en nuestro blog. Todo sea por la causa...
PS: actualizo esta entrada porque Silvana (qué buena compañera) me pide un lugar donde sus alumnos y alumnas muestren su rabia, su rechazo y sus ideas ante los tres últimos asesinatos machistas del pasado fin de semana. La amargura que nos queda ante hechos tan tremendos nos hace sentirnos paralizados. Pero no podemos desalentarnos, callar y resignarnos. Cada palabra, cada grito contra esta lacra son pasos adelante. Por eso, os doy las gracias a quienes escribís, leéis y comentáis las entradas de este blog. Porque lo que hacéis es importante.
Si queréis ampliar inforrmación pinchad aquí

22 de octubre de 2015

"The sky is the limit"

               
Paula Macías, preparada para hacer la entrevista a Capitolina Díaz
                Aunque el título de esta entrada pueda parecer propio de esas expresiones usadas tan frecuentemente en algunas redes sociales - la mayoría de las veces carentes de significado - en este caso no es más que la realidad y la idea que habrían de llevar en mente todas las mujeres en su ámbito laboral, así como una de las premisas en las que la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) basa su lucha hoy día.

                Capitolina Díaz, actual presidenta de AMIT y profesora de Sociología de la Universitat de València, se ha ofrecido a retratarnos esta realidad en la que se encuentra navegando la mujer contra corriente, desde las situaciones más habituales hasta los altos cargos directivos. Ella, motivada por su padre a hacerse con un lugar en aquel mundo de hombres, ha logrado llegar hasta este puesto, habiendo sido Directora de la Unidad de Mujeres y Ciencia, del Ministerio de Educación y Ciencia o Directora General para la Igualdad en el Empleo del Ministerio de Igualdad, entre otros cargos.

                Sus argumentos han sido claros y contundentes: los estereotipos y la falta de promoción de la mujer científica son los lastres fundamentales que arrastra la mujer en la actualidad. Necesitamos un mucho de concienciación por parte del hombre y empezar a luchar desde la percepción de estas dificultades, pues asociaciones como AMIT están dispuestas a brindarnos su ayuda por medio de actas, conferencias y especialmente recomendaciones y reconocimiento de la gran labor que desarrolla la mujer en estos ámbitos. 

                Tal y como en algún momento a lo largo de la entrevista dice Capitolina, todas hemos sido víctimas alguna vez de esta inequidad de oportunidades o participación, y en nuestro ámbito cotidiano estamos rodeados de ellas continuamente. Sin embargo, su actitud luchadora y de determinación no ha hecho más que inspirarme un sentimiento de esperanza y lucha: esperanza porque con mujeres como Capitolina, estas pequeñas labores desde infinidad de rincones son las que logran el avance de la mujer en la ciencia gracias a un gran cúmulo de logros que contribuyen a alcanzar esa igualdad que a todas nos pertenece por derecho. 
                
               Aquí podéis ver el vídeo de la entrevista completa. Imprescindible. No sobra ni una sola palabra. Gracias, de nuevo, Capitolina, por tu lucha y por la pasión que transmite                
Paula Macías Pardo, colaboradora el grupo Aequitas25

20 de octubre de 2015

Refugees without refuges


There’s a civil war at Syria, as you’ve probably heard. If you haven’t, you‘ve lived in a dream world for the last four years. Some “big countries” have tried to stop it killing some leaders from both sides or supporting the rebels, which ironically were later helped by the jihadists. Sometimes it just looks like another indirect war between the USA and Russia anywhere, but in their countries. Anyway, their attempts seem to have no effect.

The war continues and around 11 million Syrians have run away from their homes, while 4 million have become refugees in other countries. But no government wants them. Some countries, like Hungary, have even closed their borders and have threatened to imprison refugees.

Humans are showing once again their lack of empathy, especially those in the power. Everybody looks at themselves: we are in crisis, we already have poor people, there’s no work for them, we can’t provide them with everything they need… are just some of the arguments they give, trying to justify themselves.

Luckily, there are some people who restore our hope in humanity. Those, as my partner Victoria said in her entry, are volunteers or people who offer their help to those they think that deserve it.

As governments seem very busy making sums, subtractions and divisions with the number of refugees, people in the streets have decided to do it on their own. In some parts of Germany, for example, they have welcomed them and they have shared out water bottles, food, clothes, blankets… Social affairs have even installed a water tap so they are able to drink or even to take the water to wash themselves.

Unfortunately, on the flip side of the coin, neo-Nazi groups, also in Germany, have attacked a great number of refugees. You can read more about one of the attacks here:

After all this time, it has been seventy years since the end of the World War II, people still haven’t realised that there’s no reason to discriminate someone, and especially because of their skin colour. How long will it take to them?

During that horrible war, a lot of people ran away too. Then Europeans were the refugees. Now they are the ones who deny refugees their right to receive help and to live peacefully. Has everybody forgotten that they, their parents or grandparents were once at the same situation? Or is the human being just cruel and selfish? I hope it’s not the second one, but as Nicolas Avellaneda said: “Those who forget their own history are condemned to repeat it,” so I really wish we have enough good memory.


Judit Fernández Roca, collaborator of the Aequitas25 group.

18 de octubre de 2015

III Concurso de microrrelatos contra la violencia de género


Aequitas 25 y la biblioteca del Juan de Mairena convocan la tercera edición del concurso de microrrelatos contra la violencia de género. Podéis leer las creaciones de la primera edición pinchando aquí y las del curso pasado pinchando en este otro enlace . Os animamos a participar y a dar, de esta manera, un paso más en la concienciación de esta lepra que sigue azotando a nuestra sociedad. Y esperamos que lo hagáis con el entusiamo y la satisfacción que siempre produce la creación literaria.
Estas son las bases del concurso:

CON LA TRATA NO HAY TRATO

        La trata de personas, más conocida como trata simplemente, es uno de los mayores cánceres de la sociedad actual, uno de los delitos más cometidos y el tercero que más dinero mundial mueve después del tráfico de droga y de armas. Pero, ¿qué es exactamente la trata? La definición más acertada y completa sería la siguiente: la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. La explotación incluye, como mínimo, la derivada de la prostitución y de otras formas de explotación sexual incluida la pornografía, trabajos o servicios forzados, la esclavitud o prácticas similares a la esclavitud, la servidumbre o la mendicidad, las actividades delictivas y la extracción de órganos corporales.
        Resumido se podría decir que es la esclavitud del siglo XXI. Sería maravilloso un mundo donde esta atrocidad del “comercio” de personas no se diera, pero bajo mi punto de vista es algo imposible, salvo en una utopía en la que todo el mundo tuviera las mismas oportunidades y posibilidades. Por desgracia, siempre va a haber personas pobres y desesperadas que se agarrarán a un clavo ardiendo para poder “vivir” y ganar dinero para sus familias, igual que siempre va a haber gente que se enriquezca impunemente a costa de obligar, extorsionar y sobornar a personas desesperadas por un motivo u otro y utilizarlas en beneficio propio.
       Bien es verdad que las Naciones Unidas trabaja duro para detectar y eliminar estas redes mediante los cuerpos de seguridad de todos los lugares del mundo; pero la cantidad de personas esclavizadas es tan grande y la forma en que se puede manifestar esta esclavitud es tan diversa y está tan extendida que es difícilmente controlable al 100%. Se calcula que a nivel mundial la trata mueve más de dos millones y medio de personas al año que hayan sido identificadas. Sin embargo, por cada persona identificada hay 20 que no lo son: si hacemos la cuenta, la cifra es tan grande que asusta.
       Todo lo anteriormente expuesto, más los oídos sordos que hacen los países de donde provienen la mayoría de las víctimas de la trata y la corrupción a todos los niveles sociales de los mismos no ayuda a frenarlo. En muchos casos, la permisividad de los países receptores agrava el problema.
       Si vamos a la raíz del problema nos damos cuenta rápidamente de que los cimientos sobre los que se construyen estas sociedades no son buenos. Pero, claro, qué se puede hacer contra los “políticos” de dichos lugares cuando te silencian a la mínima...
       Lo que puede hacer el ciudadano de a pie es levantarse contra lo establecido y reivindicar sus derechos y los de sus iguales, el derecho a una sanidad decente, una seguridad que les permita vivir tranquilos y una clase política decente y que no esté metida en el ajo de todos los asuntos sucios. Pero si no se tiene en los llamados países desarrollados mucho menos se va a poder conseguir en otros en proceso de desarrollo.
       Como decía al principio, todo esto solo se consigue en una utopía difícilmente alcanzable en la actualidad. Por todo esto, hoy, el "Día contra la trata de personas" está bien recordar que hay personas que no pueden elegir por sí mismos simplemente por haber nacido en otro sitio y en otra situación diferente a la nuestra y que debemos ayudar en todo lo posible a que salgan de su esclavitud.  Si sospechas de alguien que esté envuelto en esta espiral de abuso no dudes y denuncia.

 CON LA TRATA NO HAY TRATO.

Miguel Ángel Gómez Freire, colaborador del grupo Aequitas25

         

17 de octubre de 2015

“Ser (o no ser) Mujer en la industria del Cine”: esa es la cuestión



      
¿Sigue siendo el cine, en gran medida, una industria de hombres y para hombres, con una mirada sexista sobre las mujeres?

       El cine, ese séptimo arte que nos fascina, nos hace evadirnos de cualquier realidad y nos hace disfrutar. Pero, ¿Somos conscientes de que, en otro ámbito más, la mujer vuelve a tener un plano secundario?
Aunque desgraciadamente no es necesario porque no hay que ser un experto para darse cuenta de esta situación, New York Film Academy, a partir de las películas más taquilleras de los últimos cinco años, analiza cómo se muestra la mujer en la pantalla. Según un estudio realizado, solamente un pequeño porcentaje (10.7%) de las películas presentan repartos equitativos entre hombres y mujeres y , para colmo, estas suelen aparecer como objeto de deseo, ligeritas de ropa y en actitud sexy y disponible.
      Pero si pensabais que esto solo ocurre cuando es un hombre quien dirige la película, os equivocáis. Aunque la cosa cambia un poco, se vuelven a encontrar los mismos desequilibrios cuando una mujer está involucrada en el proyecto, ya sea como realizadora o guionista. Y eso que la mitad de las entradas las compran las mujeres ; o al menos en Estados Unidos...
      También hay que tener en cuenta la desigualdad económica que queda registrada en los ingresos de las estrellas y en el reparto de roles detrás de las cámaras, además de las recompensas en trofeos. Como el hecho de que Kathryn Bigelow, guionista, directora y productora estadounidense, siga siendo la única mujer que ha ganado un Oscar como realizadora.
       Por otro lado, existen otros casos como el de Rose McGowan, quien fue obligada a llevar escote y un sujetador que resaltase sus pechos para un casting,  o Maggie Gyllenhaal, que fue rechazada para un papel por ser “demasiado vieja” (37 años) para un protagonista (hombre) de 55.
        Afortunadamente, se está poniendo remedio por parte de muchas actrices. Es el caso, por ejemplo, de Maisie Williams (actriz de Juego de Tronos), que con tan solo 18 años sabe perfectamente lo que quiere y lo que no al realizar su carrera: “Hay muchos papeles de ‘la novia’o la ‘chica caliente’ en películas y series de televisión; es algo que he visto de primera mano y que leo continuamente. En ellas, “Derek es inteligente, bueno con los niños, divertido y bueno en lo que hace”, mientras que “Sandra es sexy de una forma adorable”… y eso es todo lo que hay. Así es como se describe a tu personaje, por lo que llegas al casting y tratas de canalizar el concepto de “sexy”, aunque no es lo que define a una persona ni lo que esta es. Eso es lo que veo y lo que creo que tiene que cambiar. Espero que si dejamos de interpretar estos personajes, dejen de escribirlos."
        Antes de finalizar, quiero recomendaros la lectura de un reportaje donde se trata el tema que comento en esta entrada. Lo más interesante es la carta que escribe Jennifer Lawrence cuando se entera de que cobra menos que sus colegas varones. Curioso... Se enfada consigo misma. Si quieres leerla, pincha aquí.
        Para terminar, quiero dejar claro que tenemos que cambiar nuestra mentalidad, no normalizar este tipo de hechos que ocurren. Y por supuesto informarnos, porque la mayoría de personas ni siquiera conoce estos datos. Luchar por la igualdad, tanto en el cine como en cualquier otro ámbito. Somos nosotros, NOSOTRAS, quienes no debemos estar conformes con la situación.

           Solo cuando consigamos la igualdad, seremos verdaderamente libres.

           Magdalena Moreno Román, colaboradora de Aequitas25.




16 de octubre de 2015

¿Siglo XXI?


¿Realmente importa si quien está al lado de nosotros y nosotras trabajando es hombre o mujer?

Tristemente, en el 2015 sigue existiendo la brecha salarial en el ámbito laboral. Dicho con otras palabras, hombres y mujeres cobran distinto sueldo por el simple hecho de serlo.

¿Qué locura, verdad? Bien, en España hasta 2010 la diferencia estaba por debajo de la media de la zona euro pero con la crisis se ha ido agravando y ha quedado ahora en el tercer puesto con más diferencia salarial solo por encima de Portugal e Italia. Afortunadamente, en otros países ya se toman medidas contra este problema, como es el caso de Reino Unido.

Sin embargo, el problema no queda ahí. También la mayoría de los puestos de altos cargos están ocupados por hombres. En nuestro país, solo 231 mujeres llegan a altos cargos frente a los 1732 hombres que lo consiguen. Una cifra absolutamente descompensada para el siglo en el que vivimos y los años que lleva la mujer en el mercado laboral.

Así que todavía no podemos decir que nos traten de la misma manera, como muchos se empeñan en afirmar. El día que cobremos lo mismo, las directivas sean más igualitarias, no se despida a mujeres por estar embarazadas o no se piense que la que está a tu lado debería estar en casa, ese día, seremos un poquito más iguales.
Si quieres ampliar información lee este interesante post de Ángeles Briñón, experta en Igualdad

María Barajola Marín, colaboradora del grupo Aequitas25

15 de octubre de 2015

¿Moda o salud?


La belleza es definida como la cualidad que tienen las cosas o personas que generan placer visual, deleite o admiración. Sin embargo, la percepción por lo hermoso no es nueva, ya que el sentido de la belleza es innato y ha existido desde la creación del hombre. Es parte universal de la experiencia humana, proporcionada por una construcción mental y por aspectos socioculturales como la historia, la religión, la época, el país en el que se vive, las experiencias personales, el estrato social al que pertenezcas, entre otros. Todos estos factores determinan la variación en el modo de entender  la belleza en las diferentes culturas, épocas y sociedades.
 Pero en la actualidad, la sociedad occidental y los medios de comunicación de masas, a quienes se les ha otorgado el papel de transmisores de valores y modelos de conducta, se han encargado de darle un sentido vanidoso y de valoración exagerada a la belleza física y a las formas corporales, y han generado que ésta sea un valor social agregado, dejando a un lado las características inherentes a la personalidad. Han convertido al hombre y a la mujer en objetos de provecho comercial y practicantes de un consumo cultural, que los ha llevado a adoptar comportamientos que conducen a una exacerbada preocupación por cuidar, nutrir y mantener la forma física de sus cuerpos: es lo que se conoce como "culto al cuerpo". Por medio de este estilo de vida las personas tratan de cumplir con todas las exigencias impuestas por la moda que, en gran manera, nos generan preocupación a todos y a  todas sin distinción de edad, estrato social o género. Esas exigencias estéticas se han convertido en un requisito indispensable, quizás el único, para poder formar parte de ciertos grupos sociales.
  Y¿qué pasa con aquellas personas que se alejan de esas exigencias sociales de belleza física? La búsqueda desesperada por alcanzar el canon de moda, ha llevado a que tanto hombres como mujeres, desafíen su cuerpo y lo sometan a innumerables transformaciones: el uso de maquillaje, la reconstrucción estética por medio de la cirugía plástica, el uso del relleno, fajas, la práctica obsesiva de la dieta que esté arrasando en ese momento, botox, masajes reductores, entrenamientos en gimnasios, pastillas que suprimen el apetito, entre otros, con altos riesgos para la salud.
 Cuando la belleza se convierte en el norte que guía a las personas, pueden adoptarse conductas obsesivas que ponen en riesgo la salud tanto física como mental. La anorexia y la bulimia son los trastornos más conocidos y se caracterizan por un temor a verse gordo. El primero lleva a restringir drásticamente la ingesta de alimentos y el segundo a los conocidos atracones; es decir, que consumen excesiva cantidad de alimentos en poco tiempo y luego estas personas se provocan el vómito.
Así que antes de someterte a estas imposiciones pregúntate: "¿Vale la pena poner en riesgo mi salud?" Recuerda que la belleza no es sólo la apariencia estética; la belleza exterior comienza por el bienestar interno. Un cabello hermoso, un cutis suave dependen de la alimentación, del estado de ánimo, del autoconcepto y de la calidad de vida; así que no te olvides nunca que la belleza no es ni mucho menos una talla 34 . Mucho mas bella es una persona sana y alegre que otra esquelética y obsesionada con una belleza que nunca va a lograr alcanzar sin poner en riesgo su vida. Antes de llegar a esos peligrosos extremos, piensa en las cosas que realmente nos dan la felicidad en la vida. Entre ellas no están las tallas que determinadas marcas se empeñan en que usemos. Entre moda y salud, tenlo claro: salud.
Marta Zambrano Martin, colaboradora del grupo Aequitas25

14 de octubre de 2015

Pilar


Hace muchos años ya -los números son una indecencia- en el primer claustro al que yo asistía, te escuché decir que todos los alumnos (y todas las alumnas) debían asistir a las actividades extraescolares; que las preparábamos para todos (y todas, dices tú siempre) o no las hacíamos; que la enseñanza pública era auténticamente democrática e igualitaria o no era nada; que si no era así, mejor la dejábamos en manos de los colegios de pago porque en algo teníamos que diferenciarnos nosotros. De camino,y mientras el secretario arrugaba el entrecejo, exigías que el centro pagara los autobuses y las actividades de un día a todo el personal. No era la primera vez que escuchaba esas cosas, pero nunca con tanto ardor y valentía, y me gustó. Me gustó porque había llegado a un instituto en el que la gente guerreaba todos los días. Tú no te quedabas atrás. Poco tiempo después vi cómo María Eugenia, Elena y tú os metíais en un barco de adolescentes camino de Canarias.Y lo que yo, con bastante sorna, auguraba un desastre tan grande como el de la Invencible, regresó desde una hora menos convertido en un gran triunfo para nuestro centro y sobre todo, para aquellos jóvenes que no podían creerse su aventura. Eran años, que todo hay que decirlo, en los que los de la clase media no pasábamos de Matalascañas. Por cosas como esas empezó a gustarme este instituto.
Luego te fuiste y nos veíamos en sitios muy serios de vez en cuando. Viviste tu otra vida, la que también te apetecía vivir, ¡puñetera que lo conseguiste! Y volviste. Con toda tu dignidad a cuestas y diciendo “Dadme a los chicos que he perdido mucho inglés en este tiempo”. Sincera y honesta, valiente y generosa.

Tu anónimo admirador.


13 de octubre de 2015

No todo es tan oscuro.

       

Día tras día, al ver la tele, leer los periódicos, escuchar la radio o incluso tuitear, nos llegan noticias realmente  desoladoras,  ante las que algunos pasan de largo y que a otros nos rompen un pedazo de corazón. Estas noticias hacen que tengamos un poco   menos de fe en la humanidad. ¿Es que solo pasan cosas horribles en este mundo?

      No es así. Todos los días descubrimos cosas realmente impresionantes: personas que lo dan todo a cambio de lo que parece ser nada; voluntarios sacrificados por ayudar al prójimo y hacer esta sociedad un poco más humana.

      Creo que muchos no saben realmente el significado de la palabra voluntario. Yo, como voluntaria, tengo que escuchar diariamente comentarios como: ”¿Y no te pagan?”, “Por un día que no vayas… qué más dará”, “¿No vas a venir con nosotros por eso?”… Parecen no comprenderlo. El voluntario es aquella persona que da lo que puede sin esperar nada a cambio,  que se compromete con la sociedad, que trabaja para hacerle la vida un poco más fácil a quienes lo necesitan,  que pospone su vida privada para empujar la de otra persona. Ser voluntario es una forma de ser, de estar en el mundo, de vivir.

      Hemos de convencernos de que cuando ofrecemos parte de lo que  somos o tenemos para ayudar a  otros, los primeros  beneficiarios somos nosotros mismos. Nuestra vida da un giro de 360 grados y se convierte  en una vida plena y realizada cuando somos capaces de compartirla.

      El voluntario ha existido siempre como respuesta al sufrimiento, la marginación y la pobreza. Últimamente la situación mundial es devastadora, y es ahora más que nunca cuando el voluntario toma una mayor importancia.  Por ejemplo, actualmente uno de los temas más mediáticos  es la crisis migratoria europea:  civiles que han tenido que huir debido a la violencia de  la guerra civil que ha afectado a Siria desde 2011. Un tema que realmente nos afecta a todos. El mundo entero se ha volcado con esta causa, pero hay un caso que especialmente nos muestra esas ganas de ayudar y ese compromiso social:

      En Islandia, donde la población es de 300.000 habitantes, se esperaba acoger a 50 sirios al año. Una de sus habitantes (la escritora y profesora Bryndis Bjorgvinsdottir) no estuvo de acuerdo con esta cifra tan baja y decidió  crear un grupo de Facebook llamado «Siria está llamando» para reclamar al gobierno que permitiera acoger a  más refugiados.  La iniciativa promovida en las redes sociales ya cuenta con el apoyo de más de 14.000 ciudadanos, que han abierto las puertas de sus casas; incluso muchos han ofrecido sus trabajos para ayudar a los desamparados sirios.

«Son nuestras futuras esposas, novios, almas gemelas, el batería de la banda de nuestros hijos, Miss Islandia 2022, el carpintero que termina el baño, el cocinero en la cafetería, el bombero y el presentador de televisión», comenta Bjorgvinsdottir.

Son acciones como estas las que nos recuerdan que hay esperanza, que de todo lo malo podemos sacar una parte positiva.

       Hace ya casi dos años  yo misma decidí ocupar mi tiempo en realizar un voluntariado. Me pareció una buena manera de ocupar mi tiempo, hacer lo que realmente me gusta y adquirir experiencia. Desde entonces he trabajado en diversos proyectos para ayudar aquí en Sevilla.
Desde que empecé todo ha cambiado, y sobre todo mi manera de pensar y ver el día a día, más concienciada con la actual situación social y económica, y sabiendo que hay muchísima gente que de forma anónima cambia un poco  el mundo con sus pequeñas acciones.

      Mi labor, y la de mis afortunadamente numerosos compañeros,  actualmente se reduce a visitar a los niños enfermos del hospital Virgen del Rocío, jugar con ellos, hacerles olvidar durante dos horas la horrible situación por la que están pasando. Pero no solo los ayudamos a ellos; también a sus familiares, que pasan tanto tiempo en el hospital y que no recuerdan qué es hablar de algo que no sea enfermedad y tratamiento. Pueden dar una vuelta pero casi siempre deciden sincerarse con nosotros, contarnos su historia y sentir que a alguien más le importa su situación.

      No cuento esto ni mucho menos para ser el centro de atención, sino para demostrar que se puede ayudar aun teniendo 17 años, aun viviendo en Mairena y teniendo que coger un metro y un autobús para llegar al hospital.  Como dijo Paulo Coelho: “El mundo cambia con tu ejemplo, no con tu opinión”. Para ayudar siempre hay tiempo y alguien que lo necesita.

      Ser voluntaria forma parte de mi vida, me siento una parte importante de la sociedad  y me siento bien cuando ofrezco mi ayuda y mis escasos conocimientos  a la gente. ¿Mi mayor recompensa? Un "GRACIAS" de corazón, que hace que siga cada día más entusiasmada.

12 de octubre de 2015

Primera máquina del tiempo: Arabia Saudí te lleva a la Prehistoria



Estás almorzando cuando escuchas en las noticias que cierto jugador de un equipo de fútbol se ha lesionado. Estás leyendo un artículo en Internet cuando ves a la derecha de tu pantalla un enlace a un reportaje de cierta actriz que se ha quedado embarazada. Luego llegas al colegio y tu profesora te cuenta que un niño ha sido condenado a muerte por difundir a través del móvil sus protestas para hacer de Arabia Saudí un país democrático. Entonces te das cuenta de que las noticias del futbolista y la actriz no importan una mierda y de que ahí fuera están pasando cosas realmente gordas.

El chico en cuestión es Ali Mohammed Baqir al-Nimr, que fue condenado el 27 de mayo de 2014 por unos supuestos ''delitos'' que cometió cuando tenía tan solo 17 años. Está penado por participar en manifestaciones, poseer una ametralladora, atacar a las fuerzas de seguridad y cometer robos a mano armada aunque, como dije anteriormente, en realidad su ''crimen'' fue difundir sus ideas por el teléfono. Por raro que parezca, fue el propio Ali al-Nimr quien confesó estos crímenes y falsas acusaciones. ¿Cómo es posible? Muy simple: fue torturado hasta que se declaró a sí mismo culpable.

Parece que la cosa no puede ir a peor pero, por desgracia, sí que puede. Como si torturar al joven no fuese suficiente, tampoco se le permitió reunirse con su letrado, y mucho menos intentar apelar contra su condena. El sistema de ''justicia'' de Arabia Saudí es probablemente de todo menos justo. Un sistema donde la opinión de los jueces, sus creencias y su ética personal intervienen más en el juicio que las propias leyes, derechos y pruebas. Este sistema ya de por sí es horrible; pero si encima se aplica en un país como Arabia Saudí donde los jueces son aún más arbitrarios todavía, se consigue como resultado más de 2.200 personas ajusticiadas en tan solo 20 años.

Ali al-Nimr es casualmente el sobrino de Sheikh Nimr al-Nimr, un líder religioso y defensor de los Derechos Humanos que también fue condenado a muerte en 2014. Vemos así cómo el gobierno medieval de Arabia Saudí se deshace de todo aquel que se le oponga.

Y sí, lo sé, parece que no, pero es que sí que puede ir a peor. He contado que ha sido sentenciado a muerte, pero aún no he explicado cómo: el chico será decapitado y posteriormente crucificado, y se dejará su cuerpo colgado de un palo para que el mundo entero vea cómo se pudre y se descompone. A mi por lo menos me repugna hasta niveles exagerados e insospechados la idea de que aún se hagan cosas así.

Afortunadamente, Ali al-Nirm aún tiene la cabeza sobre su cuello, pero no por mucho tiempo. Por ello Amnistía Internacional está recogiendo firmas para tratar de detener la descabellada ''justicia'' de este país. En este enlace puedes firmar tú también:


Puede que no sirva de nada. Probablemente el pobre chico morirá, y aunque se consiguiese salvar, seguramente nada cambiaría en Arabia Saudí. Las leyes seguirían siendo las mismas, y muchas otras personas serían víctimas de ese espantoso gobierno que los somete. Las únicas maneras de hacer que esta situación cambie es que otros países intervengan o que el propio tiempo haga evolucionar esa sociedad. Por desgracia, ningún país se va a enfrentar a uno de los mayores exportadores de petróleo del mundo. Pero no podemos simplemente esperar. Nuestras firmas y nuestro apoyo a causas así pueden ayudar a que estas atrocidades vayan desapareciendo. Tenemos que hacerlo. Necesitamos creer en ello.

En estos dos enlaces puedes leer un poco más detalladamente acerca del tema:




Si los leéis, encontrareis algunas leyes de este grandioso país que os van a dejar en estado de shock. La homosexualidad, el adulterio y, aunque parezca un chiste, la brujería y hechicería, están penados de igual manera o al menos de forma parecida a cómo sentenciaron a Ali al-Nirm. Que te corten una mano, la cabeza o que te crucifiquen es normal por ahí. Cosas como estas me hacen recordar que vivo en el siglo XXI; de lo que no estoy seguro es de si es antes o después de Cristo.
Javier Sevidanes Quincy, colaborador del grupo Aequitas25